Sanando nuestra relación con la mente y los pensamientos

A continuación os pegamos un texto que está circulando por las redes sociales que servirá muy bien a nuestros propósitos. Lo usaremos para refutar los falsos axiomas, sobre-simplificaciones y falacias que conforman el culto a la “no-mente”: (subrayaremos numeraremos las afirmaciones que debajo estarán refutadas y comentadas)

LOS PENSAMIENTOS NOS ALEJAN
Cuando pensamos algo acerca de algo o alguien le interponemos una distancia.(1)
Sacar conclusiones, definir, etiquetar, juzgar, criticar o admirar, no es más que pensamientos; sean positivos o negativos, producirán un alejamiento porque dejan fuera al objeto observado.(2)
La contemplación pasiva y silenciosa es un canal de conexión profunda con las cosas y personas.
Todo pensamiento surge de prejuicios o ideas preconcebidas, es una proyección del propio ego que necesita defi-nirlo todo. Pero cuando no hay pensamientos surge la conexión, la unidad, la fusión con aquello que se observa. (3)

Justamente en los pensamientos están alojados todos los materiales necesarios para construir nuestros infiernos.(4)

El paraíso está en la desidentificación con los pensamientos. (5)
En lo que pensamos acerca de las cosas y personas están los secretos de nuestros problemas de relacionamiento.

A todo lo que se hagas o crees basados en pensamientos, le seguirá la sombra del juicio, la decepción y la división.

A todo lo que hagas o crees, basado en tu conciencia y sensibilidad, le seguirá la luz de tu presencia divina. (6)

Con todo lo que te relaciones sin pensamiento, te sucederá el fenómeno maravilloso de la unidad, la comprensión y la gratitud.
Puedes relacionarte desde la inocencia para recuperar la pureza de tu ser, pero deberás vivir al margen de los pensamientos. (7)

Primero de todo, el hecho de que para redactar este texto, la persona ha tenido que hacer uso de sus facultades mentales, incurriendo ella misma en las cuestiones que en él cataloga como negativas o indeseables ya muestra la importancia que tienen los pensamientos y el uso de la mente en nuestras vidas.

(1) Es un hecho evidente que meramente por pensar no aumenta la distancia entre el pensador y el objeto pensado: yo sigo a dos metros del vaso que estoy observando, piense o no sobre él.

(2) Es cierto que cuando tenemos prejuicios, pensamientos o conclusiones precipitadas sobre cualquier cosa, persona o evento y estamos identificados con estos pensamientos, puede darse el caso de que nuestra percepción se vea distorsionada y nuestro comportamiento se vea influido por esa identificación de maneras en las que nos dañan y en las que no estamos en contacto con la realidad objetiva, sin embargo, es falso afirmar que el objeto queda apartado por el hecho de hacer uso de las capacidades de la mente, ya que sin las mismas capacidades a las que se hace alusión estaríamos incapacitados tan siquiera para percibir sensorialmente el objeto. Por otra parte, es una capacidad del humano estar relacionándose con la realidad objetiva y sostener al tiempo pensamientos acerca de ella que no necesariamente tienen por qué influir en su actuar, sino a ayudarle a profundizar en la realidad percibida a través de sus facultades de pensamiento, investigación y razonamiento avanzadas.

(3) Esta frase es un dogma de fé, no se sustenta sobre la realidad de los hechos. El pensamiento es una herramienta, una capacidad, puede ser o no ser útil y su uso puede ser negativo o positivo dependiendo de su contenido y del grado de identificación que la persona tiene con él, en ningún caso el pensamiento es per se una cuestión de ego, ya que es una herramienta que puede o no servir al ego, la cuestión radica en el uso o abuso de esta herramienta, no en su naturaleza misma. (es como afirmar que el destornillador es malo por naturaleza, el uso que le demos puede ser bueno o malo, dependiendo del humano y la circunstancia).

(4) Dogma de fé. De nuevo es confundir naturaleza con uso: el hecho de que yo tenga pensamientos destructivos o negativos no necesariamente significa que actúe en base a ellos, para eso está mi capacidad de discernimiento y mi capacidad de apegarme más o menos a los pensamientos que tenga. Es cierto que si me identifico absolutamente con los pensamientos negativos puedo actuar basándome en ellos y crear situaciones que podríamos llamar de infierno, sin embargo, ello se debe al uso que hago de esos pensamientos, ya que podría perfectamente si así lo quiero, usar esos mismos pensamientos para hacer cosas que sean de provecho para mi y mi entorno, es una cuestión del uso que doy a mi contenido mental.

(5) Para las personas que se identifican crónica y profundamente con sus pensamientos, llevar a cabo acciones que les aquieten la mente y las desidentifiquen parcialmente de sus pensamientos es positivo y les puede aportar mucha serenidad, paz y perspectiva. Para las personas que no usan sus capacidades intelectuales, avanzar en la desidentificación de los pensamientos propios genera entropía y supone cesar de utilizar su potencial y en ningún caso puede realizarse tarea de mínimo esfuerzo sin el uso de los pensamientos y la mente. De nuevo se “mete en el saco” todo junto: enfermedad y cura al mismo tiempo.

(6) La construcción de un puente se basa en pensamientos y no necesariamente supone división, ni juicio ni decepción. Escribir estas frases y razonarlas no necesariamente supone división, juicio ni decepción. Realizar cualquier actividad que involucre la mente y los pensamientos como base sobre la que actuar no significa necesariamente juicio, ni decepción, afirmar eso es sencillamente un prejuicio y una generalización que no se ajusta a la realidad de los hechos.

(7) Tan solo para percibir la unidad que se menciona hace falta de las capacidades mentales y perceptivas, así mismo como para comprender, ya que la comprensión se fundamenta en la consciencia que es la capacidad de detectar patrones y significados en los eventos que vivimos y extraer o no aprendizajes de los mismos. Además equiparar inocencia con ausencia de pensamiento es una falacia, ya que una persona puede ser inocente y pensar al mismo tiempo. Una cosa no necesariamente excluye a la otra.

Como seres programables que somos en nuestra naturaleza, tenemos una cantidad de opciones muy grande entre las que elegir. El pensamiento es una de nuestras facultades, que nunca podemos dejar de usar (mal que le pese a muchos) ya que el mero percibir está conectado a nuestro sentido de la interpretación de la realidad en base a nuestro condicionamiento a través de los sentidos y la mente. Sin embargo, podemos tener una relación sana con nuestra mente y nuestros pensamientos, una relación en la que valoremos lo que la mente es capaz de ayudarnos a resolver, de la misma forma que podemos apreciar los nefastos efectos que tiene el uso de la mente cuando sus contenidos son falsos y el apego a ella es fuerte.

Queremos con todo esto transmitir la noción de que tenemos una valiosa herramienta para usar, la mente y los pensamientos son importantes, tal como lo son las emociones y los sentimientos y la acción en la realidad interior y exterior compartida, os animamos a hacer un uso responsable de vuestras capacidades, teniendo en cuenta de entender como funcionan y usarlas con equilibrio y sabiduría!

Un abrazo para todos.



2 comments on “Sanando nuestra relación con la mente y los pensamientos
  1. irma dice:

    esta muy bien todo esto que usted dice ,pero ami me pasa que la ansiedad hase a que no pueda estar en paz , por tiempo puedo lograr pero por tiempo no yo se que lo que me daña es la anciedad y me daña mucho la mente que hay veces que no me dejar dormir profundiceme un poco mas sobre este problema

  2. amyca dice:

    Hola Irma,

    Nos hemos tomado la libertad de usar tu pregunta para crear una nueva entrada al respecto, esperamos que te sea de utilidad:

    http://efac.amyca.net/lidiando-con-la-ansiedad-2/

    Saludos y gracias por comentar!

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