El efecto halo y la realidad herida subyacente como causa principal

efecto-haloEl efecto halo es una ilusión cognitiva, una trampa perceptiva que consiste básicamente en que ante una persona que tiene una característica agradable o atractiva X en un momento determinado, tendemos a imaginar mediante la proyección psicológica que posee otras cualidades deseables además de la aparente sin dato alguno que lo respalde, solo por generalización.

Es decir, ante una persona que en un momento dado se expresa por ejemplo con atractivo, mediante un fenómeno de proyección le creamos un halo y extendemos su momentánea habilidad de expresión carismática a muchas otras áreas de su vida sin tener el mínimo dato sobre ellas en esos otros planos de su vida.

“Si es así de encantador, seguramente que es inteligente, exitoso, un crack en la cama, muy feliz, con muchas amistades, con relaciones geniales, dinero y proyectos…”

Este efecto y su efecto contrario (el efecto diablo) están enormemente extendidos en nuestra sociedad y son tan habituales que apenas reparamos en ellos.

Sin embargo, son la fuente del negocio de cientos de dudosos “profesionales” que lo que venden son su personalidad y su imagen en vez de su producto. La publicidad está llena de intentos de efecto halo.

Hacemos mención especial de las personas afectadas por la psicopatía, que en muchos casos tienen como características destacadas un encanto superficial muy marcado, una gran capacidad para la oratoria y habilidades de mimetización emocional. Tienen como habilidad diseminar y extender el efecto halo entorno a ellos de maneras creativas y se valen de él para conseguir sus objetivos, sin importar la veracidad u honestidad de sus acciones.

Todas estas características son de hecho muy comunes en profesiones que se autoproclaman como “autoridad”, tales como los cargos políticos, CEOs de empresas, gurús de todo tipo, “líderes” religiosos, científicos, etc…

En general, si no prestamos atención, solemos aupar a las personas en nuestras vidas mediante un efecto parecido llamado “subir en un pedestal” que aparte del efecto halo suma la característica de proyectar sobre la persona nuestras expectativas de cómo deberían ser, actuar y responder, con la consecuente decepción cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas.

Hay muchas causas del orígen de este efecto, nosotros sostenemos que la causa principal reside en la vulnerabilidad no reconocida en nosotros, concretamente nuestro abandono y nuestra vergüenza no reconocidos.

Al no apropiarnos de nuestras necesidades de haber tenido a un padre y una madre perfectos podemos llegar a endiosar a una persona mediante el efecto halo con facilidad porque nuestra parte vulnerable no reconocida (nuestro niño interior) le atribuye la idealización de que “he encontrado por fín al papá o la mamá perfecta que nunca me va a hacer daño ni a traicionar y que me va a dar lo que tanto necesito y no va a abandonarme”.

Obviamente, esto no es algo que pensemos en estos términos, pero sin embargo, nos vemos a nosotros mismos mirando con cara atontada y pérdida parcial o casi total de objetividad a nuestro “enamorado/a” a nuestro “actor de cine favorito”, a nuestro “maestro espiritual” o a cualquier persona sobre la que proyectemos estas carencias y anhelos.

A menudo aprendemos de estos episodios de manera abrupta, a base de decepciones y a base de cerrar nuestra sensibilidad para no volver a ser traicionados en nuestra confianza.

Lo que nosotros os proponemos es no tener que cerrar la puerta a la confianza, manteniendo la puerta de la objetividad abierta.

Para ello, para no caer en las trampas del efecto halo, hace falta mucho valor, valor de encarar las, a veces, profundas sensaciones de soledad, carencia y desvalorización que aparecen en nuestras vidas, entendiendo que tienen un orígen y que requieren de nuestra atención en la medida en que surgen y se hacen patentes en nuestras vidas.

El mecanismo en realidad es sencillo, aunque hasta cierto punto devastador: o bien nos encargamos de aceptar nuestra vulnerabilidad herida, de validarla y de contenerla dándole el espacio y la atención objetiva que se merece en nuestras vidas o bien en nuestro intento de no “querer sentir nuestra soledad, nuestros sentimientos de vergüenza y abandono” lo que haremos será proyectarnos en alguien que nos salve, que nunca nos falle, que esté ahí (aunque se trate de un animalito o una mascota) alguien a quien forzosamente tendremos que ver “perfecto” y del que quedaremos dependientes emocional, mental y a veces físicamente.

La clave reside en mantener el contacto con uno mismo, con los pensamientos, sentimientos y acciones de uno en tiempo presente y con los hechos que están acontenciendo, no prestando demasiada atención a la percepción subjetiva personal (las historias que me cuento sobre los hechos que tienen lugar) que estamos teniendo de esos hechos sino a las acciones que acontecen.

Hay un hermoso dicho que se aplica muy bien y sirve para ubicar el efecto halo a la perfección: “por sus actos los conoceréis”.

Y es que un ser humano que conoce verdaderamente su vulnerabilidad, sus sensaciones de carencia, de abandono y de vergüenza es mucho menos propenso a proyectar y esperar que otros le rescaten de su dolor, le den seguridad, le gobiernen y le den o quiten libertades.

Si queremos estar libres del efecto halo y de sus consecuencias negativas, hemos de estar abiertos a acoger lo que es nuestro, nuestra vulnerabilidad y puede que esto suponga el fín del bucle “subir en un pedestal – decepción/traición”.



4 comments on “El efecto halo y la realidad herida subyacente como causa principal
  1. Ex Pareja sociópata atractiva. dice:

    Tuve una ex pareja mujer con dimensión de psicopatía y su belleza física la utilizaba como herramienta mas de su manipulación emocional, felicidades por tan explicito texto.

    • amyca dice:

      Hola,

      Muchas gracias por tu comentario.

      Lamentamos oír tu experiencia en vivo y nos alegramos de que sea ex y ya no tu pareja actual.

      Mucha suerte, ánimos y sabiduría en tus nuevas relaciones!

      Saludos
      Marko y Caroline

  2. Juan Manuel Pineda dice:

    Excelente texto, es muy común por lo menos lo observo mucho en lios gurúes advaitas, alejando a mucha gente de las verdaderas tradiciones y enseñanzas espirituales!!

2 Pings/Trackbacks para "El efecto halo y la realidad herida subyacente como causa principal"
  1. […] Llegando a los mayores extremos se nos vende la idea de que los maestros “iluminados” son personas que viven con su atención constantemente en el presente, viven supuestamente aqui y ahora 24h/7 dias/365 dias al año (salvo cuando duermen, aunque hay algunos de los que se afirma que hasta en sueños están presentes…) su mente “se ha aquietado”, están en un estado de presencia y atención absoluta en el que ya no se identifican con sus personalidades (eso sí, si les llama por su nombre se giran a ver quien les llama) y una larga serie de atributos que se le otorgan inmediatamente a estas personas mediante el efecto halo, del que ya hablamos hace poco en otro artículo. […]

  2. […] Para implementar la agenda de universalización de su cosmovisión como única verdadera, el fascinador se vale principalmente de los siguientes elementos: su oratoria y despliegue circunstancial, la manipulación de las emociones de las personas a su alrededor a través del lenguaje y las experiencias propias, la estratificación, moralización explícita o implícita de su entorno, el misterio entorno a ellos  y el efecto halo (que ya lo presentamos en este otro texto). […]

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